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Posts Tagged ‘ innovación ’

El A400M Una apuesta por la innovación Europea

Decía un ingeniero jefe de Airbus hace tiempo, que es difícil innovar en la aviación, apoyándose en la idea que desde que los Hermanos Wright hicieron el primer vuelo, todos los aviones comparten un rasgo común: tienen fuselaje, alas, timón y cola. Eso y que todos los ingenieros aeronáuticos se han formado en la tradición de sus profesores anteriores y en las mismas universidades (lo que se llama endogamia corporativa).
Desafiar, por tanto, paradigmas es la base de la innovación y en el caso de la industria aeronáutica es una ardua cuestión, por lo que cuando se produce suele traducirse en un salto competitivo de quien la practica. Y este es el sello distintivo de Airbus desde que despegara su primer modelo el Airbus A300 en los 70. Desde entonces ha sido una larga cadena de acontecimientos tecnológicos, los que han hecho de esta empresa europea que sea no sólo competitiva ,sino la alternativa a Boeing (incluso en el momento en el que el gigante de Seattle adquirió la histórica McDonnell Douglas): la familia del A 320 (con el A318, A319 y A321), la aparición del A340 y su nueva aviónica con un cockpit intregado por mandos “fly-by-wire” y por supuesto el gigante A380 que ha reinventado el vuelo de largo radio.
En cuanto a la apuesta del Consorcio Airbus por su división militar - Airbus Military -, el primer paso fue crear el primer caza enteramente europeo, uno de los aparatos más sofisticados existentes, a la altura del F35 norteamericano o el Su 27 ruso. Este proyecto está totalmente en desarrollo, así como el del tanker, variante del A330 civil para su conversión como reaprovisionador de combustible en vuelo; pero ahora falta completar la estrategia de desarrollo del A400M, la primera apuesta seria en Europa por un transporte militar propio como alternativa al C130 (Hércules) norteamericano y sus variantes y al proyecto germanofrancés que no tuvo suerte del C-160 Transall.
El A400M es un nuevo concepto de transporte aéreo, que dota de más capacidad logística a los ejércitos y especialmente para el despliegue de operaciones de paz y en caso de catástrofes civiles, dotado con una aviónica totalmente rediseñada para este tipo de operaciones y basada en la experiencia operacional de los modelos civiles de la familia de Airbus.
Para nuestro país tiene una especial relevancia, por cuanto fue Sevilla la ciudad elegida para instalar la cadena de montaje final, situándola al nivel de las plantas de Toulouse y Hamburgo. Sevilla y Puerto Real en Cádiz conforman, además un hub estratégico para el desarrollo de empresas de I+D+i en el sector aeronaútico, además de la pléyade de empresas de servicios de apoyo que son necesarias para el montaje final de cada uno de los aparatos ensamblados.
Por lo tanto es urgente, para la agenda política de la Moncloa y de la Junta de Andalucía, llegar a un acuerdo sobre los sobrecostes del proyecto tal como se definieron al principio (fueron muchas las voces que avisaron de que el precio fijado por unidad no era el adecuado, fue una clara estrategia para atraer compradores, que además no funcionó). Airbus está dispuesta a asumir 6.000 millones de euros y pide que otros 5.200 millones sean asumidos por los países participantes en el proyecto. España, Francia y Alemania están dispuestos a asumir parte del sobrecoste, recortando además el pedido inicial. En el caso español sería pasar de 27 a 22 aparatos, pero Reino Unido (quien si no), Bélgica, Luxemburgo y Turquía están reticentes.

Nos jugamos, a nivel español  ser un referente de la aviación mundial en las futuras décadas y en el plano europeo ser unos fabricantes de garantía para futuros proyectos (Brasil, con Embraer y China con una multitud de empresas están empezando a ser una seria amenaza en el mercado aeronáutico también).
Alguien tiene alguna duda de que lo que se está jugando es la imagen de la I+D+i aeronáutica especializada, en el campo más competitivo: el militar, en las próximas dos décadas.
Nos jugamos el ser o no ser en este envite y España no puede perder esta apuesta.

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Innovación Social: Una apuesta por el futuro

Quisiera comenzar este post con una cita con la que comenzaba el Libro Verde de la Innovación de la Comisión Europea en 1996. A pesar de que han pasado 13 años, su vigencia es plena ante los momentos económicos y sociales que vivimos:

“La innovación no es únicamente un mecanismo económico o un proceso técnico. Ante todo es un fenómeno social a través del cual los individuos y las sociedades expresan su creatividad, sus necesidades y sus deseos. De esta forma, independientemente de su finalidad, sus efectos o sus modalidades, la innovación está estrechamente imbricada en las condiciones sociales en que se produce. La historia, la cultura, la educación, la organización política institucional y la estructura económica de cada sociedad determinan, en último término, su capacidad de generar y aceptar las novedades. Ésta es una razón más para prestar una mayor atención a la aplicación del principio de subsidiariedad en las políticas de promoción de la innovación”.

Dicho esto, que formaba parte de las estrategias políticas que impulsó ese gran estadista y visionario europeísta que fue Jacques Delors, me gustaría comenzar aclarando lo que debemos entender por Innovación Social, un término que comienza a ser manido en los ámbitos 2.0 y que prontamente será reducido a su mínima expresión intelectual cuando sea canabalizado por las política populista en la que nos vemos inmersos en este final de década.

La Innovación Social tiene que ver con las nuevas ideas ciudadanas, que funcionan para alcanzar nuevos objetivos sociales y colaborativos; haciendo que esa innovación social trate de satisfacer necesidades sociales desarrollando nuevos productos, servicios y organizaciones. Es decir que genere una nueva huella en el territorio de forma transversal y con una jerarquía horizontal en el plano de las ideas. Esta es la base de la eParticipación y del o-Gov.

Por lo tanto los agentes sociales que están detrás de ello, no sólo son personas físicas: son las organizaciones privadas y públicas, administraciones y empresas, los gobiernos, las asociaciones y, finalmente, las ciudades (yo ha este fenómeno le llamo metaciudad).

Y, ¿de qué entiende la Innovación Social?

Pues prácticamente de todo: la sostenibilidad demográfica y ecológica, los nuevos “hubs” de comunicación  2.0, la innovación del conocimiento aplicado a la generación de nuevos proyectos económicos y sociales, el cambio climático, el desempleo y las formas para combatirlo, el envejecimiento de la población y los recursos sanitarios. En definitiva, la Innovación Social es el germen del cambio social, hecho por y para la ciudadanía y ahí reside su gran fortaleza como motor de cambio social, que sin duda contribuirá a cambiar muchos roles preasignados, tras décadas de inmovilismo en los entornos de la administración, los gobiernos y las relaciones ciudadanas.

Dicho esto, cómo podemos trazar una ruta que nos lleve a efectuar una estrategia que incida a desarrollar nuestros proyectos, bajo las directrices de la Innovación Social. Yo propongo estos 10 pasos a seguir con el fin de que podamos establecer un proceso de innovación social permanente en nuestros proyectos:

  • Atención a los cambios en la población, de nuestros públicos-objetivo. Los vaivenes demográficos tienen un gran impacto en todo orden económico y social. La convivencia de diferentes razas y culturas, el aumento de la esperanza de vida de la población o la tasa variable de natalidad; son factores que influyen poderosamente en el mercado y el equilibrio social.
  • Los cambios en las percepciones de la sociedad: Éstas condicionan fuertemente las decisiones del ciudadano, por lo que hay que estar muy pendiente de hacia dónde se dirigen las motivaciones y tendencias generales si se quiere hallar un hueco para innovar.
  • Los nuevos escenarios multiculturales y transversales de nuestra sociedad consisten en sí mismas un fuerte factor de innovación. Las nuevas perspectivas de observación, desde diferentes acervos culturales, permiten varias aproximaciones para hallar varias soluciones a un mismo problema. Ello nos permite llegar a una solución con múltiples caminos y rutas, esto es un principio básico de todo proyecto de innovación social.
  • Los equipos diversos y con distintos bagajes, como complemento del anterior punto, sin duda constituyen una ayuda a lograr enfoques diferentes a la hora de observar, analizar y teorizar sobre un mismo problema. La contraposición de ideas y aproximaciones diferentes, constituyen un instrumento innovador en sí.
  • Las estructuras sin jerarquías verticales y con fluidez en la información y conocimiento de las acciones llevadas a cabo contribuyen sin duda a flexibilizar y desarrollar contextos de trabajo, donde es más fácil que fluya una sinergia adecuada para construir espacios de innovación social en estructuras dinámicas de trabajo.
  • Los cambios en la industria debidos, por ejemplo, a una súbita alteración en la estructura industrial o del mercado, suelen pillar desprevenidos a los principales protagonistas. Sin embargo, indican una realidad nueva a explorar como oportunidad para la innovación, especialmente en los espacios sociales afectados por esos cambios del mercado.
  • Los avances en el conocimiento constituyen la fuente de innovación más aleatoria y caprichosa, ya que los cambios importantes en el conocimiento son el resultado de la convergencia entre varias clases de conocimiento, no siempre científicas o tecnológicas. Además estamos en un momento en el que los nuevos materiales y las nuevas formas de computación que se avecinan, implican que en un período corto de tiempo todo volverá a cambiar y las transformaciones en la forma de interactuar y comunicar generarán nuevos espacios de innovación ciudadana.
  • En todo proyecto nos encontramos con la aparición de los cuellos de botella que suelen ser consecuencia de la necesidad de un proceso que no llega a solventarse satisfactoriamente. La organización tiene que tratar de desplazarlos para seguir avanzando, lo que constituye una oportunidad para la innovación y la transformación de las jerarquías y las estructuras que no asimilan el espacio nuevo creado.
  • Las contradicciones generadas: son como la punta de un iceberg, nos anuncian algo que, aunque no se acaba de ver o de comprender, existe. Normalmente, las contradicciones nos dicen que algo significativo está a punto de suceder. Debemos orientar nuestros indicadores y generación de resultados al cambio constante. La flexibilidad del sistema es el que lo hace estar capacitado para la innovación, el miedo a que ésta se produzca es el primer eslabón que conduce al fracaso.
  • Finalmente, las sorpresas, ya vengan de éxitos o fracasos; las sorpresas nos indican algo importante: cambios en las percepciones o tendencias del ciudadano o cambios del mercado o el sector que, en definitiva, suponen una gran oportunidad para innovar. La aceptación de estos cambios implica el deseo de ver la realidad y la capacidad de rectificación.
  • Esto es lo que yo estimo como un Decálogo proactivo hacia la Innovación Social. Desarrollar instrumentos en nuestros proyectos que se ajusten a estos criterios, bajo un criterio principal de disposición al cambio y reajuste constante, sin olvidar los objetivos y fines a largo plazo (en sustitución por criterios metodológicos), son una fuerte garantía para hacer de la Innovación Social un potente motor de cambio en nuestros entornos.

    La pregunta es: ¿Están nuestras organizaciones preparadas para ello?

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    Transformar el territorio desde lo digital: Guadalinfo

    Antes de hablar sobre la cuestión nuclear en profundidad, estoy preparando un post sobre ello, quiero centrarme en un tema que tengo la suerte de vivir en primera persona, dentro de un grupo de excelentes profesionales, entusiastas de su trabajo y absolutos “creyentes” de lo que tienen entre manos.

    Los que me sigáis for Facebook, Twitter y otras herramientas 2.0, seguro que sabéis que me estoy refiriendo a la Red Guadalinfo. Pero, ¿qué es Guadalinfo?

    En pocas palabras: es un espacio de innovación social, utilizando lo digital para transformar lo análogico, para transformar el territorio inmediato. Este esfuerzo de innovación parte de las sinergias entre las TICs y la capacidad de la sociedad organizada, para que desde lo institucional (léase el municipio) se ayude a cambiar (progresar) su entorno social, desde una perspectiva económica, cultural, integradora, solidaria, etc.

    Esa es la grandeza del proyecto. Un proyecto que desde un portal que aspira a ser el lugar de acogida de todas y todos los andaluces (y de los que no siéndolo, se sientan andaluces o empaticen con Andalucía), utiliza una serie de nodos físicos en el territorio (unos 750), donde la figura del Dinamizador Local emerge como aglutinador de lo digital con lo análogico, haciendo una labor importantísima para la sociedad, dado que permiten conectar con lo digital  a amplios sectores de la población que de otro modo no tendrían oportunidad de saber lo que las TICs pueden hacer por ellos. Esa es la funcionalidad principal de los Centros Guadalinfo.

    Pero además, la grandeza de Guadalinfo no reside sólo en esa interconexión de aproximación de ciudadanos analógicos hacia su digitalización. El reto que Guadalinfo tiene por delante y en el que participamos miles de ciudadanos en este momento, asesorados por una vasta red de profesionales, es la de transformar cada municipio, comarca y provincia de Andalucía, con las aportaciones de la ciudadanía. Los ciudadanos tenemos la oportunidad, a través de Guadalinfo, la oportunidad de poner en marcha proyectos que apoyados por la red y por lo tanto por las instituciones y organizaciones activas de cada municipio, se hagan realidad.

    Es decir, se trata de hacer un feedback permanente entre ciudadanía y responsables insititucionales, poniendo herramientas a disposición de la ciudadanía, mediante alianzas estratégicas (tejidas tanto a nivel local como regional, dependerá de la “osadía” del proyecto en cuestión) que busquen la confianza e implicación de todo el tejido social andaluz.

    Dicho esto, es fácil entender por qué hablamos de Guadalinfo como la Red social más grande de Andalucía. Esta no es una red social al uso, como entendemos en la órbita 2.0. Guadalinfo aspira a ser la impulsora de la innovación social como pilar principal de la transformación de nuestras ciudadades y pueblos.

    En Guadalinfo tenemos un Plan, ¿te animas a seguirnos?

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