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Posts Tagged ‘ Europeando ’
No quiero hacer un post sobre cuáles, a muy juicio obviamente, han sido los hitos de la Presidencia Española y cuáles sus puntos flacos. No creo que sea el momento, antes habrá que leer, tamizar y razonar toda la información que al respecto ya se está emitiendo y se emitirá, tanto de los canales institucionales, la prensa o los medios especializados.
Creo que una valoración de este tipo se merece un análisis pormenorizado más adelante, e incluso por campos de trabajo. Un punto de interés para mi es lo referente a las políticas culturales, de lo cual hablaré un post más adelante.
Ahora quisiera realizar una reflexión en voz alta sobre lo que ha supuesto esta Presidencia, que ha tenido una doble característica por la que ha sido especial. Los hados y el destino han querido que confluyan dos hechos muy notorios en ella, de un lado la entrada en vigor del Tratado de Lisboa y por otro el escenario de crisis mundial y la especial situación de nuestro país en los escenarios mundiales.
Comenzando por el final, sin duda, la crisis ha sido un factor muy minorativo del ambicioso proyecto de trabajo que el Gobierno de España había preparado para este Semestre recién concluido. El desastre de la economía griega que puso en jaque la propia supervivencia de la UEM y el desajuste financiero que producen los continuos ataques especulativos contra la deuda soberana española (entre los cuáles se hayan los del Deutsche Bank ¡!) y, todo hay que decirlo, el escaso crédito que tiene nuestro Gobierno a la hora de actuar rotundamente ante estos buitres de dólar, que ansían poner en jaque al Euro .
Pero, además, este Semestre partía con otro, ¿problema?. Me refiero a la entrada en escena de otro contrapoder dentro de la compleja estructura institucional de la UE, mucho más alla de la comitología al uso. Me refiero a la existencia de un poder político de tres cabezas: el Presidente de la Comisión Europea, Durao Barroso; el Presidente del Consejo de la Presidencia de Turno, José Luis R. Zapatero y el Presidente de la Unión Europea, Van Rompuy. En esta compleja forma de administrar el poder de la UE, creo que la Presidencia Española ha marcado un hito importante, no ha habido estridencias, ni salidas de tono; todo ha fluido en apariencia de normalidad para el conjunto de la ciudadanía europea (aunque me imagino, que la impresión no será la misma en los servicios de Gabinete y Protocolo de sendas instituciones). No obstante, a pesar de los problemas, que los habrá habido, este no ha sido un tema de la Presidencia Española, por lo que ésta ha marcado la senda de cómo se ha de trabajar con la nueva estructura. Imaginemos por un momento, qué hubiera pasado si esta puesta en marcha hubiera estado en manos de Berlusconi, Sarkozy o el Presidente Polaco (dan escalofríos, ¿verdad?).
Otra cuestión sería hablar de la ausencia permanente de la Alta Representante de la Política Exterior y Política de Seguridad de la UE, la Baronesa Ashton. ¿Alguien sabe a qué se dedica?, ¿sabe ella lo que tiene que hacer?
Pero, volvamos a este breve análisis de impresiones. Hay dos cuestiones que quiero remarcar. Una excesivamente preocupante. En un tiempo en el que la ciudadanía está cada vez más lejos de la política, y que además ven a ésta como a un mal que hay que soportar (sensación harto preocupante), esta era una oportunidad para acercar a la ciudadanía el concepto de Europa. Pero para ello, ha fallado lo principal, el nexo de comunicación entre la ciudadanía y las instituciones: los medios de comunicación. Siguen obviando el papel de las instituciones europeas en el quehacer político diario. No hay un visión paneuropea de las medidas y noticias que salen de Bruselas. Tan solo cuando se informa de las reuniones del Consejo Europeo o del Ecofin, lo demás no interesa. Craso error, en Europa todo lo que se decide nos afecta a diario, y este mensaje no llega a la ciudadanía. Sólo cuando la ciudadanía perciba esa sensación, la UE dará el salto hacia adelante del déficit democrático que posee aún.
No quiero terminar sin destacar dos cosas de esta Presidencia. Dentro de la actividad que se ha desplegado, se ha intentado crear nodos ciudadanos en el espacio 2.0 que intenten trasladar opinión sobre Europa. Iniciativas como: Hablamos de Europa, Europeando o el Reto 2030, son un intento de socializar las políticas europeas en redes ciudadanas. Es un camino que ha marcado esta Presidencia y que espero que prosigan el resto de las presidencias, especialmente las del resto del Trio, ahora la belga y en el primer semestre de 2011 la húngara. Además, este trabajo no sólo se quedó en el apartado de agitación digital, fue todo un acierto hacer una convocatoria especial para el Tercer Sector europeo en Málaga, el pasado mes de mayo en las Jornadas Cívicas Europeas 2010, una acción que espero que se repita en futuras presidencias.
Para terminar quiero recordar un hito de esta Presidencia al respecto de la participación e implicación ciudadana en Europa. El impulso para la puesta en marcha, definitivamente de la Iniciativa Ciudadana Europea. Una verdadera oportunidad de acercar Europa a la ciudadanía, dándole la palabra de forma efectiva y sin tapujos.
Quizá, uno de los elementos más alejados de la participación ciudadana activa (cuando esta verdaderamente lo es) es la opinión del colectivo social, sobre los cambios y avances que en el seno de las políticas públicas, se dan en los espacios relativos a las políticas de I+D, o por ser más concretos sobre la Ciencia e Innovación, extendiendo estas a todas las ramas del saber que impliquen la elaboración de nuevos procesos y productos, que mejoren colectivamente la calidad de vida de la ciudadanía.
Sin duda, se trata de un espacio de debate público un tanto obstruso y lleno de “zonas opacas” que impiden, por su complejidad principalmente, que el conjunto de la ciudadanía pueda forjar una opinión colectiva al respecto. Y es que, por mucho que se haga en aras a la divulgación científica, y a pesar de que un grueso de la población de este país durante lustros desde la aparición de las televisiones privadas en escena, se declarara fan de los documentales de La 2 al mediodía; la realidad sigue siendo tozuda, y las políticas de investigación y desarrollo siguen siendo vistas como algo muy ajeno a la población.
Si esto, podemos imaginar que ya es un reto para cualquier estamento de los gobiernos de cada estado miembro, no hace falta hacer un gran esfuerzo imaginativo para entender cuan complicado puede ser desentrañar la política de I+D+i de la Unión Europea. Por cierto, una de las más ambiciosas a nivel público (por no decir la más ambiciosa) de esta orbe llamada planeta Tierra.
De hecho, no lo se a ciencia cierta, pero sospecho que si preguntáramos a pie de calle, qué es el Séptimo Programa Marco de la UE, dudo que hubiera un nivel considerable de respuestas que pudiera ser aceptable. Por lo tanto el hecho es que la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), el Ministerio de Ciencia e Innovación (MICINN), con la empresa Sinergia Value y el asesoramiento y coordinación activa de la gran especialista (y activista) en temas europeos y miembro del Comité de Expertos de la Comisión Europea: Susana del Río, han desarrollado la acción “Agenda Ciudadana de Ciencia e Innovación”, dentro de las acciones previstas por la Presidencia Española de la UE 2010.
¿De qué se trata? Es la apuesta de la Presidencia Española, por acercar los esfuerzos que se están realizando en el campo de la I+D+i, para conseguir un futuro mejor, no sólo para la ciudadanía europea, sino para el resto del planeta. Se trata de definir con la participación de la ciudadanía, cuáles han de ser los grandes retos en tecnología y ciencia que Europa ha de realizar en las dos próximas décadas. Es decir, conectar y alinear los sentimientos y necesidades de la población, con los objetivos de las políticas públicas en investigación; sin que ello suponga una merma de aquellos proyectos que no tienen un masivo apoyo por parte de la población.
Cabe destacar que las iniciativas más votadas (la iniciativa acaba de comenar su andadura) son las realativas a las ciencias médicas, biotecnológicas y medioambientales, frente al resto. La UE nos plantea 14 retos de futuro, desarrollados por un Comité de Expertos en cada campo y con la portavocía en cada uno de ellos, de una personalidad destacada de ese campo de estudio. Esto no acaba aquí, porque la web nos plantea futuras acciones en las que piensa contar con nuestra complicidad.
Yo he votado por un reto, que a mi juicio lo cambiaría TODO: “Unificar todas las Teorías de la Física“, algo que ya está en marcha con el LHC. Te suena extraño y piensas que no lo ves útil. Permíteme poner un ejemplo: Si Maxwell no hubiera, a principios del siglo XX, desarrollado su teoría matemática de unificación del campo electromagnético, es más que probable que yo no estaría escribiendo este post ahora; es más, no tendríamos TV, ni teléfonos móviles, ni nada que base su funcionamiento en la transmisión de cualquier onda. La Teoría de la Unificación pretende unir este campo, con el nuclear débil y el gravitatorio; es decir inventar la Física PostEinstiana y el desarrollo de un nuevo espacio de interacción física y energético. Podría, será, el inicio de una nueva era de sostenibilidad y avances sin parangón para la humanidad; y esto se está desarrollando en nuestra Unión Europea, con el esfuerzo compartido y colectivo de miles de científicos. Es la belleza de la Unión Europea.
Te invito a que conozcas esta interesante iniciativa y que participes activamente. Espero que podamos comentar en los espacios 2.0 sobre ello, no se me ocurre mejor escenario.
Ayer, vimos como la UE, finalmente dio luz verde a las medidas de ayuda (plan de rescate, infortunado nombre, creo) para apuntalar los maltrechos presupuestos y las maltrechas finanzas griegas (por no hablar de su estructura de servicios públicos). Esto es el colofón a una serie de grandes errores (no el plan en sí) de cómo llegar a un destino que se antojaba de esta forma, pero que ninguna institución estaba dispuesta a asumir.
Y, ahora, la situación ya es irreversible. La situación griega no es si no la suma de una serie de condicionantes históricos que han llevado a esta situación, y que por mucho que cierta prensa anglosajona quiera igualar, no es comparable al resto de lo que esa “seria” y “sesuda” prensa quiere hacer con el resto de lo que ellos nombran, despectivamente, como PIIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España).
La situación griega deviene desde su temprana incorporación a la UE en 1981 (entonces CEE), más que nada por la presión norteamericana dentro de la OTAN de llevar las fronteras naturales de esta organización hasta el extremo oriental del Mediterráneo y de paso controlar el acceso de la flota soviética en el Bósforo y el Caspio.
Por lo tanto, tales exigencias no requirieron de una exhaustiva puesta a punto de sus estructuras económicas e institucionales, como se les exigió más tarde a España y Portugal cuando entramos en 1986. Y de ahí vienen parte de los problemas actuales. Eso y la demostrada tendencia de todos los gobiernos griegos de las últimas dos décadas de maquillar en exceso sus cuentas públicas (algo que es de sobra conocido en todos los mentideros de Bruselas). Pero esta, no es la cuestión que quiero traer a colación en este post.
La cuestión es que la situación griega se ha dejado agravar porque ninguna institución ha querido hacer frente a la situación real. Desde el 11 de febrero hasta el 25 de marzo, no ha habido reunión de alto nivel de la UE o bilateral con otros países en los que no se hiciera referencia a la crisis griega para intentar minimizarla e intentar buscar la confianza de los mercados. Y es aquí donde de nuevo tropiezan nuestros próceres. No se hace Europa convenciendo tan sólo a los mercados, se hace Europa convenciendo también a la ciudadanía. Y esto vuelve a ser un déficit.
La población europea no percibe en el rescate una necesidad conjunta. Es más, son muchas las voces (que equivocadamente se quejan), que están en contra de lo que cada país aportará al rescate, con un préstamo al 5% de 30.000 millones de euros (en un plan con una vigencia de 18 meses). A la ciudadanía hay que explicarle lo que ello significa, contándolo sin cortapisas, sin demagogia y sin tratarla de forma pueril.
Estos momentos han de servir para hacer ciudadanía, para buscar una implicación solidaria de los 27 y para recordarle al resto del mundo, lo valioso de construir un espacio común basado en la solidaridad, el respeto y la construcción conjunta de un futuro. Y en esto volvemos a fallar.
Hemos visto como ha habido amenazas de recurrir al FMI, si los 27 no entraban a ayudar (me niego a utilizar la palabra rescate, tan querida por los medios euroescépticos) a Grecia; y esto no puede ser. La UE ha vuelto a dar impresión de deriva. De deriva, porque no cree en uno de sus socios, y esto el grueso de la población lo percibe, dado que desde la Comisión y la Presidencia Permanente no se han dado pasos al respecto.
La lección: Europa ha de sacar una consecuencia clara de esta situación. Las situaciones irremediables, exigen una respuesta contundente a la par de integradora que permita dar confianza a la población y no lanzar el “fantasma” de la interinidad de las decisiones, que son el leit motiv de la actual Comisión de Barroso. Urge que la UE sea capaz de afrontar, con un mecanismo sólido de decisión intergubernamental (el Tratado de Lisboa, tiene estos dispositivos) y otro de o-Gov, que de sensación de seguridad y transparencia a la ciudadanía.
El futuro de las instituciones de la UE pasa por hacerlas “visibles” y “transparentes” a la población, de lo contrario estaremos ante una quimera, que como el caso griego es tan sólo, me temo, el Primer Acto.
Estimados amigos y amigas de este blog, en esta ocasión escribo un breve post, para presentaros una iniciativa ciudadana por Europa, en la que tengo el honor de participar activamente y a la que me uní desde el principio para aportar mi granito de arena, para acercar a mi ámbito de influencia (escaso, pero muy selecto), el debate sobre las iniciativas europeas, tanto de una perspectiva ciudadana como institucional, que se producen en nuestro entorno y tanto nos afectan.
Se trata de Europeando queremos construir un espacio de encuentro y continuo debate ciudadano en base al intercambio de ideas y posiciones políticas diversas, pero bajo el prisma del europeismo activo.
Proponemos y reivindicamos la necesidad de promover un nuevo impulso al debate ciudadano sobre el futuro de la Unión Europea y de las políticas que se desarrollan en su entorno; teniendo además en cuenta la oportunidad, y visibilidad, que nos ofrece la Presidencia Española de la UE de este semestre. Lejos de utilizar este hito como fin, lo queremos utilizar como medio, para lograr un espacio digital de libre encuentro ciudadano para dialogar y hacer propuestas sobre estos temas.
Para facilitar este encuentro ciudadano hemos habilitado un espacio propio en la web que es:
Y además, hemos creado una fan page en Facebook, donde a todo el mundo le sea factible interactuar con nuestras propuestas, opinar, compartir, etc.
Ahora sólo nos faltas tú.
Te esperamos, por tí, por Europa.
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