Copyright © 2010 Tractatus (i)Logicus. All Rights Reserved. Snowblind by Themes by bavotasan.com. Powered by WordPress.
Posts Tagged ‘ cultura ’
El pasado día 15 de abril se celebró La Rencontre de Madrid, encuentro organizado por la Asociación Europea de las Ciudades y Regiones de Europa por la Cultura, “Les Rencontres“. Organización en la que tuve el honor de participar y ser un miembro muy activo, en nombre de la institución que representaba: la Diputación de Granada. En el primer lustro de esta década, se impulsó la edición del Libro Verde de las Políticas Culturales en Europa. Fue un claro intento de dar voz a las tradicionalmente olvidadas instituciones de la UE: los ayuntamientos y las administraciones intermedias.
Fueron muchos los encuentros y las reuniones, los debates, los borradores y las puestas en común que desembocaron en aquel texto. Ahora, en 2010 la red está a punto de culminar el siguiente paso: el Libro Blanco, con propuestas concretas, y me consta que la Comisión está pendiente de lo que resulte de este esfuerzo colectivo de tantas personas involucradas, desde tantos rincones europeos. Este no será el único texto, ni las únicas conclusiones. Son muchas las organizaciones que trabajan el sector cultural en el espacio europeo (menos mal), pero sin duda aportará una interesante visión sobre lo que se hace en la Unión, desde una perspectiva distinta. Ademas “Les Rencontres“, aporta una visión especial al ser una organización que aglutina a las que fueron, son o serán (o aspiran a ser) Capitales Europeas de la Cultura.
Y de eso fue la reunión de Madrid: de Libros Blancos y de Capitales Europeas de la Cultura. o por ser más precisos de aspirantes españolas y polacas a serlo en 2016. Al amparo de la Presidencia Española de la UE se produjo esta reunión (a la que fui invitado a la misma, al haber sido miembro del Bureau y del Comité de esta organización durante 4 años), donde estuvieron presentes 11 candidatas españolas y 5 polacas; y por cierto con un desfile de alcaldes y altos representantes de las ciudades.
Esto demuestra que lo europeo interesa. Que lo europeo se identifica con modernidad, con tolerancia, con valores de cohesión social. Estos son epítetos sistemáticamente utilizados por todas las candidaturas. Por supuesto que también están los intereses políticos, que ven en esta oportunidad, la posibilidad de desarrollar nuevos proyectos futuros de ciudad. Proyectos que vienen construyéndose desde hace meses y años, por lo que eso es ya positivo: La Política Cultural como factor de Transformación Urbana y Social. Esto es ya un gran avance en sí. Demuestra que otro tipo de ciudad y de política social se puede desarrollar, sin los tan manidos códigos políticos al uso.
Pero la cuestión es que, aparte de los avances sobre el Libro Blanco, se oyeron cosas muy interesantes en esta reunión. Sin duda todo estuvo alrededor del desarrollo del interés por visualizar lo que realmente significa el cambio de paradigma político en el que nos encontramos; es decir, el cambio de sistema que se está produciendo en muchos aspectos de nuestras sociedades y del sistema económico. Éste, en la actual situación, aparece más como una operación cosmética, que como un verdadero cambio. Hay que introducir cambios profundos en las relaciones comerciales y culturales existentes.
No olvidemos que eso que llamamos la Revolución Digital, para que pueda ser llamada así en los libros de Historia ha de implicar un claro objetivo: será una revolución, si aparecen nuevos procesos y bienes que hacen a su vez desaparecer viejos procesos y viejos “bienes”. No es una idea original mía, Schumpeter escribió mucho acerca del significado del cambio revolucionario.
No nos olvidemos, que estamos ante el fin de los soportes culturales que tradicionalmente han mantenido la economía de las industrias culturales, han dejado de ser importantes, todo es manipulable, transformable, y esto es un problema al cual los mercados no sólo no se han acostumbrado, sino que además ni siquiera se lo plantean aceptar (son cuestiones inherentes a los fines de ciclo). Vivimos en la Economía de la Atención (se trata de atraer la atención de forma efímera, pero que produzca altos beneficios). Esta Economía Ubicua no está preparada para sobrevivir, es demasiado cambiante, en ciclos constantes de 24 horas, ante un cambio cultural no económico.
Mientras que eso llega y tras un interesante debate entorno a estos conceptos, tuvimos la oportunidad de vivir un interesante cruce de ideas mediante el proceso Pecha Kucha, en el que varias instituciones dieron muestras de conceptos 2.0 y de participación activa ciudadana, de políticas culturales en sus respectivos territorios y además, tuve la oportunidad de vivir la presentación de todas las candidatas, las 16 a la vez, en una presentación conjunta de las 16, magistralmente dirigidas por el gran Lluis Bonet.
Al final, las acciones que está llevando a cabo la Presidencia Española sobre políticas culturales están siendo más que decididas, a pesar de mi inicial decepción por la ausencia de una agenda concreta, que posteriormente fue modificada y con una agenda más que adecuada a la capacidad de un semestre de acción política; y que ha desarrollado acciones como el Foro Europeo de las Industrias Culturales.
Ya sabéis, estimados lectores/as que uno de mis lemas es Más Cultura: + Europa.
Por cierto el acto fue clausurado por Carlos Carnero, Embajador de España para la Presidencia Española. Otro elemento más del valor formal que esta Presidencia está dando a la cultura.
En un anterior post indicaba que la Cultura estaba totalmente desaparecida de la agenda política de la Presidencia de turno que le toca a nuestro país para este primer semestre de 2010. Bueno, aunque así pudiera parecer, a tenor de lo que fue avisado como avance de las líneas maestras de los ejes centrales de la Presidencia que se marcaron desde La Moncloa (y publicado en su web) y aparte de las actividades culturales con las que se vienen “trufando” las presidencias desde tiempo ha. Parece, al fin, que ello no va a ser así.
- Quiero hacer especial hincapié en lo que considero un grave error: iniciar el Semestre con una “elitista” gala en el Teatro Real no es la mejor forma de hacer llegar la importancia de la agenda europea al resto de la población, debería haber una serie de actos más accesibles y multitudinarios que permitieran acercar el contexto y la importancia de un evento de estas características para un país como el nuestro, más aún, teniendo en cuenta que bajo nuestra Presidencia se pone en marcha el Tratado de Lisboa -.
Bien, dicho esto quiero compartir contigo estimado lector/a lo que va a suponer esta Presidencia para la Cultura en el marco europeo. Según el Programa Operativo de las formaciones del Consejo en lo tocante a la cultura, está previsto que durante este semestre se tomen o refuercen las siguientes iniciativas, según los objetivos de la Agenda Europea de la Cultura:
Por otro lado se introducen otros dos objetivos alineados con el Plan impulsado por la Comisión:
Se estudiarán los efectos de la aplicación de los Fondos Estructurales a la cultura y el fomento de ésta como factor de desarrollo regional y local a través de algunas iniciativas, ya adoptadas, como la Capital Europea de la Cultura, y futuras, como la Etiqueta del Patrimonio Europeo.
Y además se determinará el potencial que las industrias culturales y creativas tendrán en el futuro Libro Verde a través de los estudios previos que se están llevando a cabo por la Comisión y el Consejo. Además, la Presidencia Española trabajará en los contenidos culturales en línea, así como en el fomento del cine europeo.
Sobre estas tres últimas cuestiones. En el primer caso, nada nuevo bajo el sol. El recurso a hablar de patrimonio y capitalidad Europea de la Cultura es un recurso habitual de la Comisión y de los socios europeos, cabe recordar aquí el poco peso de la Dirección General de la Cultura en la Comisión, y lastre histórico que las políticas patrimonialistas han tenido en el contexto europeo (recomiendo la lectura de un anterior post mío al respecto, del que surge este nuevo).
Sobre la dos siguientes una noticia buena y una mala, apriorísticamente claro. Cabe destacar el esfuerzo de la Presidencia por incluir en la Agenda el futuro papel de las industrias culturales (y creativas) en el Libro Verde que se está diseñando y que establecerá el diagnóstico de situación del papel de la industria cultural en un contexto europeo por primera vez desde la UE. Hemos de entender que se tiene prevista la elaboración de un futuro Libro Blanco, que establezca políticas, agenda y financiación sobre este sector, que sin duda ha de ser uno de los objetivos prioritarios que permita una inversión del sistema de productividad en Europa. Es este sin duda un sector en el que difícilmente se le puede hacer sombra a la Unión Europea.
Esa es la buena noticia, la mala (apriorísticamente) es sin duda el cariz que el Ministerio de la actual responsable de Cultura, le pueda dar a lo que la agenda española llama “contenidos culturales en línea”, escalofríos me dan lo que el tándem Sinde/SGAE puedan influenciar al respecto. Para finalizar me gustaría saber que papel puede jugar la ínclita Ministra de Cultura en la definición del cine europeo (¿existe un cine europeo como tal?, será la industria, porque como resultado de un lenguaje fílmico concreto, afirmo rotundamente que no), cuando el mes pasado la Comisión dio al traste con toda la política de apoyo público a nuestro cine (cosa de la que no me alegro, me preocupa y a la par nos pone en la antesala de que en algo estamos herrando de forma manifiesta). Nuestro sistema de protección del audiovisual español, además de antediluviano está totalmente desalineado tanto con los gustos del público, como con el sistema de producción cinematográfico actual; y difícilmente puede ser un referente en la industria cinematográfica europea. Esta cuestión puede ser una gran rémora que impida dar un impulso a cualquier cuestión que pueda intentarse desde la Presidencia.
Lo mejor, sin duda, es que hay agenda para la Cultura, escasa pero con un hito importante: avanzar en el contexto que las industrias culturales y creativas tendrán en la definición del Libro Verde de la Cultura en Europa. Yo al menos, me conformo de momento con eso. En las 4 Presidencias de los dos años anteriores no hubo nada; y es la primera Presidencia Española que se fija objetivos mensurables en materia cultural en los próximos 6 meses.
Estaremos expectantes e informaremos sobre los posibles resultados que se puedan dar.
Todavía no ha terminado el debate entre la Ministra de Cultura, la señora Sinde, y un colectivo de blogueros y especialistas en lo que llamamos órbita 2.0; pero hay una cuestión ineludible: sobre las 11:30 horas la Ministra se ha retirado de la reunión para asistir a la inauguración de un Museo.
Me imagino que para la Sra. Sinde no ha debido de ser un plato de buen gusto tener que tratar con una pequeña representación de la más amplia comunidad que representaban en ese momento, a tenor de un movimiento emergente en la red en las últimas 48 horas. Por cierto un colectivo, que sin pretender serlo, representa a muchos más y es más plural y tiene una más sólida base social, que ese otro colectivo del “logotipo rojo”.
Y es que cuando se confunden los objetivos públicos con los medios, este es el desastre que se origina. El empecinamiento en querer hacer ver una “realidad” que no se refleja con la verdadera realidad ciudadana, ni siquiera con el actual debate que emerge en los colectivos profesionales de gestión cultural de este país, es una ola que lleva a la frustración y a los cuarteles de “invierno” de determinados oligarcas y “vociferantes” del decimonónico siglo XX en lo que a TIC y actitudes ciudadanas se refiere.
La cuestión es que algo ya ha cambiado, a pesar de la cantidad de “egos” heridos y humillados que hemos visto en el hash tag de #manifiesto en Twitter.
Ese cambio es la posibilidad que tenemos la ciudadanía de poder incitar al debate, a la incorporación de la agenda pública de iniciativas ciudadanas, mediante herramientas colaborativas 2.0 y por supuesto la posibilidad “real” de intervenir en el debate público.
Estoy acostumbrado, a oír hablar de oGov por parte de nuestros representantes públicos y en esta primera gran ocasión, el Gobierno que tenía una gran oportunidad de poder visualizar un nuevo contexto comunicativo y social, la desaprovecha. Estoy más que convencido, que eso se debe a que desde el gabinete de comunicación del Ministerio de Cultura se le ha restado importancia, pero la verdad es que es una pena. Esperaba que en Cultura por lo menos fueran más sensibles al cambio.
Espero que desde Moncloa vean el gran potencial que esto supone como herramienta de información social (me consta que en otros ministerios ya ven esto como un potencial y no una amenaza, y están trabajando en medidas al respecto, ya iremos viendo resultados a lo largo de 2010), y no traten de eclipsarlo como la supuesta “amenaza” que algunos creerán ver. (Especialmente en los entornos de los gabinetes de comunicación).
Está claro que el hecho de “twittear” en directo una reunión con representantes institucionales a todo el mundo, sin interferencias, sin ser “cocinadas” en una posterior intervención o “comparecencia” conjunta, va a cambiar sin duda la percepción de la información y la realidad informativa. Y esto es una buena noticia.
Finalmente, tendremos que comenzar a debatir sobre nuevos sistemas de representación ante intereses colectivos, a través de las redes sociales y herramientas colaborativas que ya son de pleno dominio y uso ciudadano, dentro de la clou computing. Y este es el verdadero reto de la eParticipación y oGov para que en el futuro sean usados de forma plena y transparente para la sociedad.
Espero vuestras opiniones…
PD: Sobre las 11:54 todo parece que va mal y que las posturas del Ministerio de Cultura no son conciliadoras. Informaré más pausadamente cuando tenga más material y se pueda reflexionar sobre él.
Continue Reading »
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
Este es el manifiesto que a 2 de diciembre de 2009, los ciudadanos y ciudadanas activos en la defensa de los derechos y libertades en internet, apoyamos de forma colaborativa. Por favor si estás de acuerdo con estos principios te rogamos que le des la máxima difusión dentro de tus canales, para propiciar un debate público que auspicie un diálogo y posteriores soluciones responsables y razonables para la sociedad.
Continue Reading »
Escribo estas líneas, como consecuencia del artículo de opinión que al respecto he escrito para la Asociación de Gestores Culturales de Andalucía (GECA), un colectivo de profesionales que desde hace tiempo estamos buscando nuestra razón de ser profesional y nuestra visibilidad en el entorno económico y social.
La cuestión es que a comienzos del próximo año, España asumirá por cuarta vez la tarea de ostentar y por lo tanto definir, la Presidencia de la Unión Europea. En esta ocasión confluyen nuevos elementos:
Todo ello nos deja entrever una respuesta de cual va ser el papel de la política cultural en la agenda del Gobierno español para ese período: Ninguna. O al menos así se refleja en la página web oficial de La Moncloa al respecto.
Entre los grandes ejes o ámbitos comunes de actuación prioritaria que orientarán la Presidencia española destacarán los siguientes: a) Desarrollar las nuevas políticas del Tratado de Lisboa, afianzando el liderazgo europeo en la respuesta global al cambio climático y al desafío energético, a la vez que se consigue un mercado energético integrado e interconectado, b) Utilizar los nuevos instrumentos del Tratado de Lisboa para que Europa pueda hablar con voz propia en el mundo, c) Consolidar una Unión más segura para sus ciudadanos, afrontando conjuntamente el reto de la inmigración y construyendo un espacio compartido de cooperación judicial y policial, d) Seguir trabajando por un mercado interior más integrado, revitalizando la estrategia de Lisboa, y e) Examinar y debatir las conclusiones del informe de Grupo de Reflexión que sobre el futuro de Europa presentará el Presidente Felipe González.
Estos son los objetivos de la Presidencia Española (la cuarta vez, dos bajo mandato de Felipe González y una bajo mandato de José María Aznar) para el semestre que está asignado en 2010. De entrada partamos de un análisis, las cuatro tienen algo en común: ninguna vez se ha situado como eje de trabajo a la cultura.
Es más, en un momento como el actual, con una gran crisis económica y una necesidad obvia por cambiar el modelo productivo, apostando por la diversificación y la innovación; y en un momento de eclosión del impulso a las industrias culturales en el continente, a ninguna presidencia (de cualquiera de los estados miembro) se le ha ocurrido apostar por ese objetivo.
Incluso la Presidencia Sueca, la que actualmente ostenta la Presidencia de Turno de la UE, tiene objetivos declarados sobre temas culturales, no son muy ambiciosos pero vale la pena comentarlos: los pasados 29 y 30 de julio se celebró una Conferencia Internacional bajo la base de discusión sobre Creatividad y Hábitos culturales en la infancia y gente joven de la UE. Como siempre que ocurre con la cultura, se suele vincular a las políticas de Juventud y Educación que se impulsan desde la Unión, y esto es todo. ¿Desalentador?, puede ser peor. La anterior presidencia fue la italiana. Resultado: se puede designar mediante una sencilla ecuación: Berlusconi + Cultura = 0.
Pues sí, ese es el bagaje que trae la política cultural en los últimos años en el desempeño de las presidencias de turno de la Unión. Recuerdo que durante la última Presidencia Española, en el primer semestre de 2002, escribí un artículo para el Newsletter de Les Rencontres (nº 11) en el que indicaba que la única mención a la política cultural que se hacía en el resumen de acción de aquella presidencia eran vagas esperanzas sobre la importancia que la cultura tendría en la perspectiva de la ampliación y el auge de los medios digitales en su implicación para la conservación del patrimonio. Como epílogo de la “brillante” presidencia en materia cultural, se indicaban los esfuerzos realizados en el conjunto de la UE para la incorporación de la red de TDT a todos los hogares europeos (sí, como lo estáis leyendo, dentro de la política cultural y como éxito de implantación del modelo).
La cultura siempre ha sido vista como algo que necesariamente ha de estar protegido (por supuesto) y ampliamente subsidiado por las administraciones (esto debe dar paso, ya, a un modelo mixto, donde el papel privado tenga más participación y más capacidad de acción, y deje de ser visto como una amenaza frente a la Cultura).
Las organizaciones de profesionales de la cultura en Europa, tenemos que construir un nuevo modelo de trabajo sobre políticas culturales que sea una simbiosis entre lo público y lo privado, que permita crear un nuevo modelo productivo bajo una perspectiva que lo integre, en aras a conseguir una cultura más innovadora, dinámica y adaptable; que genere riqueza y ayude a cambiar un vetusto sistema de producción en los servicios.
Las industrias culturales han de verse protegidas con esta nueva perspectiva de trabajo. Lo privado no puede neutralizar, ni suplantar a lo público, ni a la inversa. Debemos superar viejos esquemas de trabajo anteriores.
El hecho de que la agenda de trabajo de ninguna Presidencia Europea tenga en cuenta esta situación, pasa por hacer un nuevo análisis de las industrias culturales en Europa. Debe ser el sector privado quien inicie ese nuevo discurso, trabajando en red, creando un discurso y llevándolo a la Agenda Pública de la Comisión, el Parlamento Europeo y los respectivos ministerios nacionales encargados de los temas culturales.
La UE ha tardado medio siglo en considerar las políticas de protección del patrimonio cultural europeo en su Tratado. ¿Podemos esperar otro medio siglo a que las instituciones europeas vean la cultura, como una oportunidad para ayudar a cambiar el modelo productivo? La respuesta es sencilla y clara: NO.
En noviembre tenemos la oportunidad de situar este debate en la agenda de la Unión, por lo menos en nuestro país y CC.AA., para luego llegar a la Comisión y a algún grupo de debate del Parlamento Europeo, comencemos por ahí, aprovechando el Congreso Internacional de Gestores Culturales.
Si te interesa el tema no dejes de asistir al congreso. Nos vemos allí.
Plugin by wpburn.com wordpress themes


















Recent Comments